vía trafegando ronseis.
16 de abril de 2009
11 de abril de 2009
Corín Tellado o el folletín

4 de abril de 2009
1 de abril de 2009
Una historia realista
En 1879, procedente de Canet de Mar, se establece en A Illa de Arousa la familia Romaní. Llega con la intención de hacerse cargo de una conservera comprada a la familia Goday, de su misma localidad. Los Romaní construyen una mansión y allí se instalan el matrimonio, su hija Mireia y todo su servicio.
Dado el delicado estado de salud de la joven Mireia y teniendo en cuenta que no hay puente que una la isla con el continente, la familia decide contratar un médico que, además de atender a su hija, ejerza la medicina para los trabajadores de la fábrica y demás vecindad. El médico es joven y apuesto. El partido perfecto para la heredera.
El señor Romaní comienza a tener problemas en sus negocios. Los operarios de sus factorías manifiestan su descontento con las duras condiciones laborales que sufren y se organizan sindicalmente para enfrentarse al patrón. Un joven marinero se erige en líder de las protestas. Una mañana, su mirada y la de Mireia se cruzan...
Para poder dar forma a esta historia podéis contar con la siguiente información.
- Artículo sobre la fábrica de conservas Goday.
- Artículo sobre la industrialización en A Illa de Arousa en el XIX.
- Museo do Mar de Vigo.
- Biografía de Juan Goday, dueño de la Fábrica de Salazón
- Fondo Fotográfico Imaxes de Arousa.
- Montaje con fotos de la Conservera Massó.
- Extensión mínima: cuatro carillas.
- Debéis incluir alguna descripción, algún texto dialogado y, por lo menos, un fragmento en estilo indirecto libre. Por supuesto, narrador omnisciente.
24 de marzo de 2009
Promises III

Siguiente reseña crítica de Promises, la de Tania:
Está claro el por qué de la elección: tratar de buscar criaturas inocentes, que no tengan la culpa de lo que está sucediendo, aunque paguen las consecuencias. Pero, curiosamente, es esa inocencia que los hace más neutrales la que puede hacerlos también más radicales, lo cual se puede ver en el caso de algunos de los muchachos. A través de las opiniones de los niños podemos ver en parte el reflejo de las consecuencias de las acciones de los adultos, horrorizándonos del modo en que se les cierran las puertas de la comprensión del prójimo, tratando de llevarlos a una parcialidad que ellos quizá no deseen. En ese sentido es muy adecuada la actuación del director, quien no deja de incitarlos a pensar, a abrirse a posibilidades, pero sin recurrir al recurso del “lavado de cerebro”, ya que sabe que trabaja con criaturas vulnerables a su opinión y a lo que él les diga que deben pensar.
Resumiendo: una acertada decisión que nos permite observar las dos caras de la moneda, la inocencia y la pérdida de ésta; unas ideologías y otras; el rechazo y la aceptación … Todo en personitas a las que no nos sentimos capaces de odiar, descubriendo no una película de buenos y malos, sino de víctimas de algo que aunque veamos como lejano, y sí lo esté, aunque no tanto, en el plano espacial, tenemos aquí mismo en el tiempo, sucediendo mientras no se hace nada por detener un conflicto absurdo que unos niños son capaces de solucionar en un documental, por un día, pasando por un “check point” y juntándose para jugar al fútbol y descubrir que los otros no son monstruos y los unos no son criaturas desaprensivas incapaces de comprender por lo que están pasando: viéndose como iguales, que es lo que, en definitiva y aunque una mano moviendo hilos intente no permitirles ver, son.

